ACABO DE HABLAR CON EL PADRE DE ERNESTO BORGES, SU ESTADO DE SALUD ES EXTREMADAMENTE DELICADO
De: Efrén Fernández Fernández
De: Efrén Fernández Fernández
Acabo de hablar vía telefónica con Raúl Borges Álvarez, padre del prisionero político Ernesto Borges Pérez, que se encuentra en huelga de hambre.
Me refiere Raúl Borges que en el momento antes de mi llamada, le habían permitido ver a su hijo Ernesto Borges. Que su estado de salud es extremadamente delicado, ha bajado alrededor de 35 libras de peso, no puede caminar y presenta dolores en el abdomen.
Ernesto lleva 15 días absteniéndose a ingerir alimentos, que sumando los 10 días que anteriormente estuvo en similar huelga, suman 25 días.
Me refirió Raúl Borges, que a Ernesto se lo enseñaron encadenado de piernas y manos, cuestión esta que es una atrocidad dado su delicado estado de salud. También me manifestó que ayer en la noche cuando su familia permanecía en las afueras de la prisión Combinado del Este, vieron entran y salir constantemente de ese recinto penitenciario a más de quince oficiales de la Sección 21 de la policía política, y que los medicamentos que su familia le llevo con anterioridad por sus dolencias, la Seguridad del Estado no se los ha dado.
Me refiere Raúl Borges que en el momento antes de mi llamada, le habían permitido ver a su hijo Ernesto Borges. Que su estado de salud es extremadamente delicado, ha bajado alrededor de 35 libras de peso, no puede caminar y presenta dolores en el abdomen.
Ernesto lleva 15 días absteniéndose a ingerir alimentos, que sumando los 10 días que anteriormente estuvo en similar huelga, suman 25 días.
Me refirió Raúl Borges, que a Ernesto se lo enseñaron encadenado de piernas y manos, cuestión esta que es una atrocidad dado su delicado estado de salud. También me manifestó que ayer en la noche cuando su familia permanecía en las afueras de la prisión Combinado del Este, vieron entran y salir constantemente de ese recinto penitenciario a más de quince oficiales de la Sección 21 de la policía política, y que los medicamentos que su familia le llevo con anterioridad por sus dolencias, la Seguridad del Estado no se los ha dado.